Las dudas reales de quienes nos contratan, contestadas sin rodeos. Si la tuya no está aquí, pregúntala y la agregamos.
Precio, tiempo y alcance. Las mismas respuestas que damos por WhatsApp antes de la primera junta.
Un sitio institucional arranca en $25,000, una carta de presentación en $16,000 y el paquete Listo para Licitar en $40,000. Todos son precios desde, más IVA.
El número cerrado va en tu propuesta, con el alcance al lado. Lo que mueve el precio es cuántas páginas necesitas, cuánto contenido ya tienes y si lo quieres en dos idiomas. El desglose completo vive en la página de precios.
De 2 a 5 semanas de reloj de proyecto, según cómo decidan ustedes. Con un decisor único y el material listo, el extremo bajo; con comité de por medio, el alto.
Ese reloj no son días corridos: arranca cuando las condiciones están cumplidas (contenido definido y quien aprueba el diseño disponible), se pausa si falta un insumo de tu lado y se reanuda cuando llega. Si ya tienes una licitación con fecha, eso se planea aparte en Listo para Licitar.
Sí. El estudio está en Monterrey y trabajamos con clientes en todo México; hoy buena parte del trabajo vive en el corredor de Reynosa a Monterrey.
El proyecto corre por video y por escrito, que es como ya trabajamos con las cuentas del corredor. Lo único atado a la plaza es la sesión fotográfica: la coordinamos en Monterrey y fuera de ahí te entregamos el brief para producirla con tu fotógrafo.
No, y desconfía de quien te lo prometa. Nadie controla el algoritmo de Google, así que esa promesa no se sostiene por escrito ni ante tu dirección.
Lo que sí hacemos es entregar el sitio en orden para buscadores y para motores de IA, instalar medición desde el primer día y mostrarte números con su periodo. Prometemos entregables, fechas y corrección. Los resultados se miden, no se prometen.
Un sitio institucional incluye arquitectura, diseño, desarrollo, medición, el panel para administrarlo tú, el manual de marca y una sesión de capacitación. No incluye hosting, dominio ni sesión fotográfica.
Preferimos decirlo antes de firmar y no en la factura. El hosting y el dominio quedan a tu nombre y te acompañamos a configurarlos; la sesión fotográfica se cotiza aparte, y solo si hace falta.
Lo que necesitamos de ti, lo que puede detener el reloj y cómo se decide el diseño. Preferimos decirlo antes.
Tres cosas: el formulario de inicio contestado, el material que ya tengas (logo, fotos, textos y accesos) y a quien decide de tu lado presente en la etapa de diseño.
Todo eso vive en una tabla con fechas y responsables desde el día uno, para que ambos sepamos qué falta y qué se mueve si algo llega tarde. Es menos trabajo del que parece, pero sí necesita fechas. El recorrido completo, paso a paso, está en la página de proceso.
Se resuelve en el arranque, no a la mitad. Las fotos son el insumo que más retrasa proyectos en esta industria, y en los nuestros ha sido el atoro número uno.
Si tus fotos actuales aguantan el nivel, te lo decimos y no gastas. Si no aguantan, la sesión se cotiza aparte y llega con dos renglones a la vista: lo que cobra el fotógrafo y lo que cobramos por coordinarla. La coordinamos en plaza Monterrey; fuera de ahí te entregamos el brief y no cobramos coordinación.
Se cambia ahí mismo, que es donde cambiar cuesta días y no semanas. Por eso presentamos direcciones visuales completas y no bocetos sueltos: eliges rumbo antes de que exista un sitio construido.
La condición es que quien aprueba de tu lado esté desde la primera ronda. Un cambio de rumbo en la semana dos cuesta días; en la semana seis cuesta semanas. Las rondas de revisión quedan pactadas por escrito en la propuesta.
No. Construimos en un sitio de revisión propio, así que tu página actual sigue trabajando mientras la nueva se arma.
Te pasamos la liga en cuanto haya algo que ver, y migramos al final. Publicamos cuando tú das el visto bueno, no antes.
El reloj se pausa y se reanuda cuando llega lo que falta. No se pierde el trabajo hecho ni te recotizamos por esperar.
Lo que sí cambia es la fecha de entrega, y te la volvemos a poner por escrito. Nos ha pasado: la espera de un banco de fotos detuvo un proyecto varias semanas. Por eso la tabla de insumos dice desde cuándo está pedida cada cosa, para que el retraso no sea sorpresa ni discusión.
La garantía, el panel y qué pasa con tu sitio cuando ya está en vivo.
Corregimos sin costo los defectos que nos reportes durante los 30 días posteriores al lanzamiento. Cubre lo que entregamos: si algo quedó mal hecho o dejó de funcionar, lo arreglamos nosotros.
No cubre cambios de alcance. Páginas nuevas, secciones nuevas o funciones que no estaban en la propuesta se cotizan aparte, y te decimos el precio antes de tocar nada.
Tú, con el panel que te entregamos. Desde ahí cambias las fotos, ajustas su encuadre y publicas entradas del blog, sin depender de nosotros y sin pagar por cada cambio.
Los textos, los colores y la estructura los movemos nosotros, para que el sistema visual no se desordene con el tiempo. La capacitación de quien va a mover el panel viene en la entrega, junto con el manual de marca.
Si lo necesitas, sí. El marketing continuo es un retainer desde $10,000 al mes más IVA, con las capas que se sumen: contenido, campañas y un reporte mensual que sí se lee.
Trabajamos por capas y cada una se justifica antes de la siguiente. Tenemos cuentas en ese ritmo desde 2023, con el mismo formato de reporte cada mes. Si no quieres acompañamiento, el sitio queda tuyo y funciona solo.
La parte aburrida, dicha completa. Es la que suele detener el dinero, y por eso la resolvemos desde el día uno.
Sí, y corre en paralelo desde el día uno para que el trámite no detenga el proyecto. Armamos el paquete documental en el formato que pida tu área de compras.
Va lo que normalmente piden: constancia de situación fiscal, opinión de cumplimiento, carátula bancaria reciente, identificación y el formato propio de tu empresa. Si compras se tarda, el proyecto avanza igual.
Facturamos con CFDI y todos los precios que publicamos son más IVA. El esquema de pago, con sus fechas, va escrito en la propuesta antes de que firmes.
No hay cargos que aparezcan después. Si tu empresa paga por transferencia contra factura y con los tiempos de su tesorería, dilo desde el arranque y lo planeamos así.
Alcance, exclusiones, fechas, precio y garantía, todo en la propuesta. Lo que el proyecto no incluye está escrito ahí, no en una nota al pie.
Es el pilar de la casa: sin letra chica. Si algo cambia a medio proyecto, se cotiza y se aprueba antes de hacerlo.
Pregúntala. Te contestamos con los siguientes pasos, y si no somos el estudio indicado, te lo decimos de una vez. Lo que nos preguntan seguido termina en esta página.
Hablemos de tu proyecto